ANÍMATE A ENTRENAR POR LAS MAÑANAS

ANÍMATE A ENTRENAR POR LAS MAÑANAS

Seguramente, por tus hábitos laborales y rutinarios, tus entrenamientos sean siempre por la tarde (excepto los fines de semana, tal vez). Si perteneces a este perfil, entonces reconocerás que alguna vez te has saltado el entrenamiento del día porque has salido tarde del trabajo, estás cansado o tienes que cocinar y preparar cosas para el día siguiente y estás sin ganas de nada. No te preocupes, no te estamos acusando de nada, esto es totalmente normal. Por eso, queremos animarte a que empieces a entrenar por la mañana y te daremos algunos trucos para ello:

  1. Prepara la ropa y todo lo necesario el día anterior. Todo esto te ayudará a que cuando te levantes no tengas que pensar en y evitarás la pereza de tener que buscar todo lo necesario para realizar tu entrenamiento. Puedes incluso dormir con la ropa de entrenar, ¡pero no hace falta llegar a ese extremo! 😉
  2. Sitúa el despertador en un lugar alejado de la cama. Esto te obligará a levantarte y no podrás posponerlo y quedarte dormido de nuevo. Si eres de los que les cuesta levantarse, entonces pon el despertador o el móvil en otra habitación, como el salón, o en un lugar alejado de la cama. Una vez levantado, ¡no tienes excusas ni necesidad de volver a tumbarte en la cama!
  3. Cena ligera. Es uno de los secretos para madrugar. El cenar pronto y ligero, en contra de lo que pueda parecer, te ayudará a levantarte con mayor energía. Si cenas en abundancia te levantarás pesado, cargado y, seguramente, te vuelvas a la cama a dormir.
  4. Deja el desayuno preparado o realiza tu entrenamiento en ayunas. Si eres de lo que tarda preparando el desayuno y eso te provoca pereza, intenta dejarlo preparado (si es muy elaborado). Sino, otra gran opción es entrenar en ayunas. Pierde el miedo a este hábito, que trae beneficios como la pérdida de grasa, y entrena antes del desayuno. Así, una vez terminado el ejercicio, podrás deleitarte con un buen y sano desayuno para afrontar el día con fuerzas suficientes.
  5. Ve a clases o entrena acompañado. Muchas veces, la pereza de entrenar a primera hora no es tanto por levantarse temprano como por la falta de motivación al entrenar solo. La mayoría de gimnasios no solo abren a primerísima hora, sino que desde bien pronto tienen clases colectivas. Asistir a alguna de ellas puede ser clave e interesante para que tengas una motivación para entrenar tan temprano. También, ir a entrenar con algún amigo o compañero puede ayudarte en el desempeño de esa función.
  6. Carga pilas con un buen café. Es un buen método para despertar. Además, la cafeína te aportará algo de energía y estimulará tu organismo y lo dejará a punto para rendir de la forma más óptima en tu entrenamiento.
  7. Convierte todos los pasos anteriores en rutina. Cuanto menos te cuestiones la noche anterior los pasos a seguir y si te levantarás cansado, mejor. Si te propones entrenar un determinado número de días a primera hora, configúrate tus alarmas, vete pronto a dormir y verás cómo con el tiempo eso que suponía un esfuerzo al principio, se convertirá en una agradable rutina diaria.
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