AÑO NUEVO… ¡Y VUELTA A LA RUTINA!

AÑO NUEVO… ¡Y VUELTA A LA RUTINA!

Estas fechas navideñas han servido para que la mayoría de nosotros descansemos, nos tomemos unos días de relax y disfrutemos de comilonas y fiestas con familiares y amigos. Es un periodo que nos permite desconectar de la rutina habitual y recargar baterías para afrontar el nuevo año con más ganas y energía.

Sin embargo, a la hora de retomar la rutina y, por ello, nuestros entrenamientos, hay que tener en cuenta una serie de pautas y consejos, especialmente aquellos que se han pasado los días festivos sin entrenar y se ponen la ropa de hacer deporte de nuevo. Nuestro cuerpo ha estado inactivo varios días y se ha adaptado a esa situación, por eso no está preparado para recibir una carga de entrenamiento e intensidad como a la que le sometíamos antes de Navidad.

Por ese motivo, lo que tenemos que hacer es adaptar al cuerpo a la vuelta a los entrenamientos de forma gradual y no con la misma intensidad con la que trabajábamos antes del parón ya que si empezamos de nuevo al mismo nivel, lo más probable es que caigamos lesionados. Para ello, durante los primeros días realizaremos lo que se denomina rutina de adaptación. Es decir, realizaremos ejercicios similares a los que hacíamos pero a una intensidad menor. Esto es aplicable a todos los campos. Si levantamos pesas, lo haremos con un peso menor. Pero si corremos, lo haremos a un ritmo medio ligeramente más suave.

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Tras el parón, tenemos que tener en cuenta que nuestros músculos están más relajados, por lo que tenemos que prepararlos y dejarlos a punto para la actividad física. Por eso, es conveniente dedicar los primeros quince o veinte minutos de nuestros primeros entrenamientos del año a estirar y calentar de forma intensa. Con esa medida, activaremos la circulación sanguínea y preparemos a las fibras musculares para el esfuerzo que realizarán a continuación.

Una vez realizada esta primera fase en los entrenamientos, es conveniente también tener en cuenta que si abusamos en cuanto al número de repeticiones o la duración de un ejercicio, lo que haremos será quemar más rápidamente el músculo por lo que también tenemos que reducir el número de ejercicios o la duración del entrenamiento, además de la intensidad.

Para los que trabajáis en gimnasio, un buen consejo es comenzar realizando circuitos en los que no nos centremos en un solo grupo muscular, sino que realicemos varios ejercicios que impliquen a la mayoría de grupos musculares, ya que así aceleramos el proceso de adaptación.

Así que durante estos primeros días de 2017 la paciencia y el trabajo constante, poco a poco, incrementando intensidad y duración y cuidando los estiramientos y la alimentación serán la base para lograr nuestros grandes objetivos del año.

 

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