EL EFECTO DECATHLON

EL EFECTO DECATHLON

Hoy vamos a hablar de un término acuñado en los últimos tiempos y que hace clara referencia a la conocida gran superficie de venta de material deportivo. No cabe duda de que de unos años a esta parte, con la llegada de este tipo de grandes superficies así como la existencia de programas de televisión, redes sociales, marketing de las marcas, etc. Han permitido que la información sobre las actividades deportivas de todo tipo llegue a todo el mundo.

Por un lado, el efecto de esto es tremendamente positivo, ya que estamos logrando entre todos concienciar a la población de los beneficios que implica llevar una vida sana basada en la buena alimentación y, sobre todo, en el deporte. Pero por otro lado, estamos perdiendo el respeto (y miedo, en ciertas ocasiones) a diversas actividades, pruebas o retos que hasta hace apenas cuatro días estaban solo al alcance de unos pocos.

Nos referimos a la proliferación de numerosos atletas que hoy en día deciden lanzarse a la aventura bien en carreras de ultra fondo en la montaña, gente que decide convertirse en el próximo Kilian Jornet sin apenas preparación específica o aspirantes a héroes que desean conquistar los campos de lava del Ironman de Hawaii, entre otras actividades.

Como decíamos al comienzo del post, hoy en día, con la facilidad de acceso a medios de comunicación y redes sociales y la cantidad de información con la que estos nos bombardean hoy en día, estamos al tanto continuamente de numerosos retos deportivos o nuevas disciplinas que llaman la atención poderosamente al espectador. Además, cadenas como Decathlon (de ahí el título del artículo), que vende productos para estos y otros deportes a un precio muy asumible para la gran mayoría del público, han facilitado el acceso de las personas a todo tipo de disciplinas deportivas.

 

No es una crítica a Decathlon ni a su competencia. Ni mucho menos. Ellos han conseguido que todos podamos comprar una bici de carretera, unos crampones de montaña o unas aletas para nadar en el mar. La crítica va dirigida a nosotros, al consumidor, pues a pesar de toda la información que recibimos, tenemos que ser conscientes de que no podemos hacer todo aquello que vemos. No al menos en un corto periodo de tiempo y sin apenas preparación.

Con todo esto, lo que se quiere decir es que tener a nuestro alcance la posibilidad de realizar cualquier tipo de deporte es increíble, algo tal vez impensable hace unos años. Sin embargo tenemos que ser conscientes de que cada disciplina exige de un proceso de aprendizaje y que lo más recomendable es que nos pongamos en manos expertas para aprender y mejorar. Contratar la ayuda de un entrenador, un técnico o un guía nos hará muy bien y evitará situaciones desagradables como lesiones, estancamiento de nuestra forma física e, incluso, peores cosas.

Por eso, desde aquí pedimos respeto a la disciplina, no lanzarse a lo loco a la aventura y, sobre todo, ¡a disfrutar del deporte!

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