Entrenar en ayunas

Entrenar en ayunas

Lo hemos oído, sabemos de algún amigo que lo hace. Pero -bah, está loco-. -Te puede dar algo-, -yo si salgo de casa sin desayunar me desmayo-. Es cierto que cada persona es un mundo, pero nos han instalado en la cabeza eso de que el desayuno tiene que ser la comida más importante del día, la más copiosa y que sin tus galletas marca X  con un 10% de avena no tendrás la energía necesaria para afrontar el día.

Otras de las “tribus” que hacen vida en el gimnasio te diría que por la noche, tu cuerpo sigue funcionando y quemas el glucógeno que tienes acumulado, y claro, cuando consumes todo el glucógeno si no lo repones… ¡Catabolizas! Oh dios, que palabra. Tu dile al oído a cualquiera de los croisants del gym Catabolismo y verás como suelta las pesas de golpe y corre a tomarse un batido al vestuario.

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Somos animales de costumbres, y un día te dicen que pruebes a entrenar en ayunas y lo intentas, pero claro, tu cabeza no está preparada para eso… Empiezas a sentirte mal, como si te faltara algo. Verás, a no ser que estés tres días sin comer carbo-hidratos y te pegues una sesión de las intensas el día anterior, tu cuerpo tendrá energía suficiente y empezará a tirar de la grasa que tienes acumulada.

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Venga, seamos serios. Beneficios del entreno en ayunas

  • Mejora la síntesis de proteínas durante el entrenamiento
  • Mejora la respuesta anabólica a los alimentos que ingieres después de el entrenamiento
  • Maximiza la quema de grasa

Entonces, si quieres reducir tu porcentaje de grasa el entrenamiento en ayunas es vital. La comida más importante del día es la que haces después del entrenamiento. Si quieres aumentar musculatura, no temas… No vas a perder músculo. Además para entrenar necesitas haber hecho la digestión, y si entrenas por la mañana vas a tener que esperar un rato.

Pero, -¿Y si entreno por la tarde? Tranquiiiilo, si entrenas por la tarde la idea es que lleves 3 o 4 horas sin comer. Eso sí, no te olvides de hidratarte bien cuando estés en el ayuno. ¿Te atreves?

 

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