ESCALERAS, UN COMPLEMENTO PERFECTO

ESCALERAS, UN COMPLEMENTO PERFECTO

Muchas veces son las grandes olvidadas (y evitadas) por la mayoría de las personas, que las ven como uno de sus enemigos acérrimos en su día a día. Sin embargo, las escaleras son un grandísimo complemento para nuestro entrenamiento, no solo subiendo las que nos encontramos en nuestro día a día, sino también incluyéndolas como parte de nuestro entrenamiento físico.

Antes de nada, vamos a comenzar explicando por qué es bueno subir escaleras. En primer lugar tenemos que reconocer que es un ejercicio muy completo que trabaja todos los músculos de las piernas y también el abdomen. Al realizar este trabajo, nuestra frecuencia cardiaca aumenta en gran medida y, como consecuencia, quemaremos más calorías (grasas incluidas) y mejorará nuestra capacidad pulmonar. Es, por tanto, un gran trabajo aeróbico a la par que de mejora muscular.

Estos ejercicios los podemos realizar de dos formas. La primera de ellas es de manera natural, incluida en nuestra rutina diaria. Para ello, basta con usar más las escaleras normales en lugar de subir por el ascensor o las propias escaleras mecánicas. Por ejemplo, cuando vamos a trabajar, salimos a la calle… son buenos momentos para aprovechar y usar las escaleras.

Lo que tenemos que tener claro es que, como con el resto de ejercicios que realizamos cuando entrenamos, no podemos empezar a subirnos desde el primer día todas las escaleras del mundo. Tiene que ser un proceso gradual y poco a poco. Por ejemplo, si trabajamos en un séptimo piso, una opción es subir 3 pisos a pie y el resto en ascensor e ir aumentando poco a poco el número de pisos subidos a pie.

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Por el contrario, si queremos incluir las escaleras en nuestra rutina de entrenamiento, mejoraremos nuestra potencia de tren inferior y core en gran medida, así como nuestra capacidad aeróbica, como se dijo anteriormente. Para ello, es tan sencillo como buscar un tramo de escaleras que haya por nuestra zona, cerca de nuestra calle o del lugar en el que entrenemos, por ejemplo.

En cuanto a los ejercicios, podemos ejercitar las piernas en las escaleras de muchas formas. Por ejemplo, podemos hacer varias series subiendo uno o varios escalones con los pies juntos, saltando. Otro ejercicio es subir las escaleras corriendo. Este ejercicio bien realizado, además de imprimir potencia en las piernas, nos ayuda a mejorar nuestra técnica de carrera. Esto lo conseguiremos  con una zancada alta, pisando con la zona de la puntera y antepié. Una variante  de este ejercicio anterior es correr subiendo dos o tres escalones a la vez, alargando la zancada e imprimiendo más potencia.

También se pueden subir escalones con una sola pierna, alternando varios escalones con una y una serie de otros con la otra pierna. Finalmente, un ejercicio completo y duro es el salto de la rana. Consiste en subir varios escalones con un salto a pies juntos flexionando las rodillas al caer, simulando los movimientos de estos anfibios.

Así que ya sabes, incluye las escaleras en tu rutina, tanto en tu vida diaria como en los entrenamientos, y verás cómo aumenta tu fuerza en tren inferior y mejora tu capacidad cardiovascular.

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