ESQUÍ DE FONDO, UN DEPORTE MUY COMPLETO

ESQUÍ DE FONDO, UN DEPORTE MUY COMPLETO

Ahora que las primeras nieves llegan ya a las cumbres de nuestras montañas, tal vez te plantees la posibilidad de ir algún día a una estación de esquí a disfrutar de sus pistas. Hoy te vamos a enseñar otra modalidad de esquí, diferente al alpino y no tan conocido en España, pero con una tradición e importancia profundamente arraigada en los países escandinavos y otras partes de Europa como Alemania, Francia, Italia o Polonia. Estamos hablando del esquí de fondo o esquí nórdico.

La principal diferencia entre este esquí y el alpino que todos conocemos es que no se trata únicamente de subir por un remonte o telesilla para, posteriormente, descender por crestas, pistas y faldas montañosas de toda clase de dificultad. El esquí de fondo es una actividad que consiste en desplazarse por caminos (con sus cuestas, bajadas y zonas llanas) usando para ellos unos esquís. A primera vista, se nota la diferencia entre los que se usan para esta modalidad y los propios del estilo alpino ya que los esquís de fondo son mucho más largos y finos, la bota no es tan rígida y la fijación libera el talón, manteniendo unido el pie al esquí solo por la puntera.

En cuanto al esquí nórdico, podemos diferenciar dos estilos: clásico y patinador o libre. El primero de ellos es el más utilizado por los practicantes habituales, y simula el movimiento que hacemos al andar, la diferencia es que nos valemos de unos esquís y bastones.  El estilo patinador requiere algo más de práctica para alcanzar la plenitud técnica pero, una vez conseguida, es  más rápido y económico que el estilo clásico. El estilo patinador, como su nombre indica, consiste en un deslizamiento en forma de V de los esquíes, apoyado siempre de los bastones para aumentar el impulso y conseguir mayor estabilidad y equilibrio. Precisamente estas dos habilidades son las que mejor tenemos que dominar para tener una buena soltura en este estilo. Además, los esquís y botas utilizados para ambos estilos son diferentes, necesitando unos específicos para cada uno de ellos.

esqui de fondo

El esquí de fondo es una actividad física muy completa y con muchos beneficios, tanto a nivel de salud y mejora de nuestra condición como de ocio. En primer lugar, se trata de un deporte que implica una gran cantidad de grupos musculares. Al esquiar usamos el tren inferior para movernos con los esquís, el superior para impulsarnos con los bastones y el core (zona abdominal y lumbar) para estabilizar el cuerpo entero. En este sentido, pocos deportes tienen una implicación muscular tan elevada como este.

Además, estamos realizando una actividad cardiosvascular, de forma que estamos quemando grasa y es un buen aliado si buscamos perder peso. Y, no contentos con esto, normalmente esta actividad se hace en zonas montañosas, a gran altitud, por lo que aumentaremos más nuestra resistencia y capacidad pulmonar  que si trabajamos a poca altura o a nivel del mar ya que la proporción de oxígeno en el aire es menor por lo que generaremos más glóbulos rojos (responsables del transporte de oxígeno por el torrente sanguíneo).

Por último, este deporte nos permite disfrutar de increíbles paisajes con un denominador común: la nieve. Así que ya sabes, anímate este invierno a probar un deporte nuevo que, a buen seguro, te enganchará.

¡Comparte nuestros contenidos!