HAGO EJERCICIO PERO NO BAJO DE PESO

HAGO EJERCICIO PERO NO BAJO DE PESO

En las fechas que se aproximan oír hablar de bajar peso, adelgazar u operación bikini no es nada extraño. Más bien todo lo contrario, estás palabras y expresiones aumentan y se acentúan por esta época. Si bien, también es cierto que mucha gente parte desde mucho tiempo antes con la idea de bajar unos kilos, ganar en salud y verse mejor.

Sin embargo, a pesar de innumerables y costosos esfuerzos, muchas veces no ocurre ese milagro que esperamos ver en la báscula que se traduce en la pérdida de peso. Y todo esto, a pesar de que estamos realizando ejercicio y entrenando de forma correcta (en la mayoría de las ocasiones. Entonces, ¿qué nos está pasando?

Es posible que, cuando nos pongamos a entrenar, llevemos mucho tiempo sin hacerlo por lo que el cuerpo necesita un periodo de adaptación. La primera premisa que tenemos que tener muy en cuenta en este ámbito es que las prisas no son buenas consejeras y los resultados tampoco serán instantáneos. Los milagros aquí no existen.

Como íbamos diciendo, este periodo de adaptación supone que el cuerpo sufra cambios. Por eso, el cuerpo, ante los estímulos que recibe en forma de actividad física va a comenzar a crear masa muscular a la vez que se pierde también tejido adiposo o grasas. Esto significa que aumentaremos volumen y mantendremos o, incluso, aumentaremos algo el peso, ya que la masa magra pesa y es más densa que la masa grasa. Todo esto ocurrirá hasta que nuestro organismo se estabilice.

A partir de ese momento, y si nuestro objetivo principal sigue siendo el de bajar peso, tenemos que centrarnos en dos premisas. Ejercicio y dieta. Esta última ha de ser hipocalórica, es decir, tenemos que ingerir menos calorías de las que gastamos y mantener siempre un aporte negativo. El ejercicio, además, nos ayuda a mantener esta línea negativa de calorías, pues gracias a él quemamos muchas calorías que, unido a una dieta baja en ellas, van a hacer que quememos más grasa y adelgacemos.

En cuanto a la alimentación: no hay secretos. Hemos de comer sano y de todo (incluso dándonos algún capricho de vez en cuando) pero en las cantidades adecuadas. De nada sirve meterse en dietas cuyo efecto rebote repercutirá de manera muy negativa en nuestro cuerpo y salud.

Por eso, amigos, desde aquí os pedimos mucha paciencia y no desistáis fácilmente si no veis mejoras o cambios de forma inmediata. ¡A entrenar!

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