HUYE DEL ASFALTO Y PÁSATE A LA MONTAÑA

HUYE DEL ASFALTO Y PÁSATE A LA MONTAÑA

En los últimos tiempos a nadie le son ajenas las hazañas de deportistas como Kilian Jornet y es, precisamente, el medio donde él mejor se desenvuelve, el protagonista del post de hoy. Nos referimos a la montaña.

Cada vez son más los adeptos que deciden abandonar sus rutas habituales para correr y entrenar por medio de la ciudad y comenzar a correr por un entorno natural. Esto se demuestra con el auge y notoriedad que están adquiriendo las carreras de montaña, también conocidas como trails. Pero, ¿por qué se ha puesto tan de moda salir a “hacer el cabra” por el monte?

El trail es una actividad que nos reporta numerosos beneficios. No solo físicos, sino también anímicos y psicológicos. Si atendemos al primer tipo, es evidente que es una actividad aeróbica muy buena e interesante para mejorar nuestro estado físico. Además, al correr por superficies blandas como tierra o césped en gran parte de los recorridos de montaña, evitaremos que el impacto sobre nuestras articulaciones, especialmente las rodillas, sea tan intenso como cuando corremos en asfalto.

Gracias a esta actividad podemos ganar fuerza en nuestro tren inferior ya que a menudo afrontaremos numerosas y duras subidas que nos exprimirán y nos harán trabajar nuestros cuádriceps, glúteos, gemelos y demás músculos inferiores. Del mismo modo, nos encontraremos muchas veces con esfuerzos más o menos cortos, pero intensos (subir un repecho, atravesar un cortafuegos…) por lo que realizaremos un entrenamiento interválico muy interesante de cara a mejorar nuestra capacidad cardiovascular y resistencia.

En cuanto al nivel mental, la carrera por la montaña es muy beneficiosa para despejarnos, liberarnos de la rutina y problemas diarios y evadirnos de la ciudad, con sus ruidos y estrés. El estar rodeados de naturaleza, alejados de la contaminación y de los focos de ruido nos puede revitalizar. Del mismo modo, conocer nuevos parajes, montañas y parajes supone un extra de motivación en nuestros entrenamientos.

Sin embargo, también tenemos que tener en cuenta una serie de cosas y es que la montaña exige respeto y no tomarse las cosas a la ligera. Es importante que salgamos con agua, pues no sabemos muchas veces si hay fuentes durante nuestro camino. También conviene llegar algo de alimento, bien sólido (barritas) o líquido (geles) ya que normalmente las tiradas que realizamos por la montaña son largas. Asimismo, no está demás llevar algo de ropa de abrigo si vamos a subir a cotas altas. Un cortavientos nos puede venir muy bien en determinadas ocasiones. También es recomendable fotoprotegerse bien con crema, gafas y gorra y, por supuesto, llevar el móvil cargado y disponible por si acaso surge alguna emergencia.

¡A disfrutar de kilómetros por la montaña!

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