LA PLANIFICACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

LA PLANIFICACIÓN DEL ENTRENAMIENTO

Para conseguir algo, tanto en el deporte como en la vida, tenemos que saber qué queremos lograr, cuándo y cómo. Es decir, tenemos que realizar una planificación con vistas a alcanzar ese objetivo que tanto deseamos.

Si, como decíamos al comienzo del artículo, decidimos extrapolar estas premisas a nuestra actividad física y entrenamiento (ya sea de fitness, carrera, ciclismo o cualquier otra disciplina deportiva), estas no quedarán exentas de planificación y podremos alcanzar así de una manera más sencilla nuestro objetivo. Hemos de tener en cuenta que aquello que no está planificado tiene muchas papeletas para salir mal. Y no queremos que nuestros objetivos o ilusiones que llevamos preparando mucho tiempo se vayan al garete por falta de planificación.

Al hablar de planificación, se nos vienen varias preguntas a la cabeza. Sin embargo, la primera de ellas sería “¿cómo me tengo que planificar el año o la temporada?”. Antes de nada tenemos que seleccionar qué objetivos vamos a tener. Si nos dedicamos al fitness, media parte del año puede ser a conseguir volumen y la otra parte puede ser para lograr definición. Si lo nuestro es correr, podemos seleccionar un par de carreras importantes (10k, media maratón, maratón…) y realizar dos o tres picos de forma para estar a tope en el momento de la carrera.

Una vez seleccionados los objetivos, lo ideal es dividir los periodos de entrenamiento en macrociclos. Estos pueden tener por ejemplo 12 semanas de duración (3 meses) y en ellos podemos hacer un trabajo específico. Por ejemplo, en el primero trataremos de acondicionar al cuerpo para las cargas de entrenamiento que se avecinan. De esta forma podemos realizar un entrenamiento que vaya aumentando poco a poco la intensidad. Así, podremos pasar a otro macrociclo en el que entrenaremos ya de manera más específica. Ganancia muscular, por ejemplo, en el caso del fitness o entrenamientos con series y tiradas largas de cara a nuestra carrera-objetivo.

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Dentro de los macrociclos podemos distinguir entre semanas. De forma que cada una la podemos dedicar a un trabajo específico también. Así, trabajando en macrociclos podremos conseguir al año un par o tres picos de máxima forma, en caso de que realicemos un deporte de tipo aeróbico. Es decir, podremos seleccionar dos o tres objetivos importantes y prepararlos específicamente cada uno de ellos.

Es importante que tengamos en cuenta los periodos de descanso. Precisamente, por eso mismo se estructura el entrenamiento y se busca una planificación. Lo ideal es mantener al menos un día de descanso en cada semana de entrenamiento (la unidad mínima de tiempo con la que trabajaremos) y realizar una semana de descarga tras tres semanas fuertes de carga. Esto es, que durante esa semana, realizaremos entrenamientos pero con menor carga o dureza. Se trata de descanso activo, que permitirá al cuerpo asimilar y supercompensar el entrenamiento previo. Asimismo, tras cada pico de forma (tras finalizar el objetivo que teníamos en mente), es conveniente descansar al menos una semana también. Así lograremos que el cuerpo se recupere.

Podéis ver la importancia de no dejar las cosas a la improvisación y el azar. ¡Os animamos desde aquí para que empecéis a planificar ya vuestra próxima temporada!

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