LAS VENTAJAS DEL ENTRENAMIENTO CRUZADO

LAS VENTAJAS DEL ENTRENAMIENTO CRUZADO

En la entrada de hoy queremos centrarnos en un tipo de entrenamiento apto para todo el mundo y que tiene una serie de ventajas no solo físicas, evitando principalmente lesiones, sino también psicológicas, pues de esta forma evitaremos la monotonía y caer en una rutina habitual.

Nos estamos refiriendo al entrenamiento cruzado, que consiste en la combinación de diferentes actividades en lugar de centrarnos en una sola, como puede ser la carrera a pie. Este tipo de entrenamiento está dirigido tanto a personas que realizan un deporte específico (como hemos dicho antes, la carrera a pie, por ejemplo) como a aquellas que solo buscan ponerse en forma sin importar el tipo de actividad.

Como decíamos, el entrenamiento cruzado conlleva una serie de ventajas con respecto al entrenamiento convencional. La primera de ellas atiende a factores psicológicos, pues aumenta la motivación. Al combinar diferentes modalidades deportivas evitamos caer en la rutina y monotonía que supone realizar siempre el mismo recorrido y los mismos kilómetros. Asimismo, si esto lo combinamos con días de series y otros de ritmos fáciles, no solo aumentaremos la motivación sino que mejoraremos en gran medida nuestro estado de forma.

El entrenamiento cruzado es una gran medida de prevención de lesiones, especialmente  si nuestro objetivo es la carrera a pie. Con este método, evitamos meter sesiones y kilómetros de más con todo el impacto que produce la carrera sobre nuestras articulaciones. En su lugar, podemos combinar sesiones de ciclismo, natación u otros deportes con menos impacto muscular.

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Este tipo de entrenamiento es una forma clara de mejorar nuestro rendimiento ya que cada actividad diferente que realizamos nos puede aportar una característica determinada como mayor fuerza, flexibilidad, velocidad…

Además, es una magnífica forma de acelerar las recuperaciones ya que podemos realizar descansos activos cambiando de actividad y realizándola a una intensidad baja. De esta forma, activaremos la circulación sanguínea, favoreciendo la oxigenación de nuestros músculos y acelerando el proceso de recuperación.

Los deportes más habituales para cruzar son el ciclismo, la natación, la carrera a pie, aquagym y otras actividades acuáticas y el trabajo de fuerza en el gimnasio. Como ves, puedes elegir entre unas cuantas (y otras que no se mencionen pero quieras incluir) en función de tus preferencias o grupos musculares que quieras trabajar. ¡Anímate y prueba el entrenamiento cruzado!

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